Nunca imaginé estar cojiendo con la vecina tan rico. Ella es muy hermosa, hemos sido amigos desde niños. Ya está casada y tiene un hijo. Su marido no la complace muy bien y aproveché esa ventaja. Esa tarde su marido estaba trabajando y sus papás se llevaron a su hijo de ella a pasear al parque. Yo salí temprano del trabajo y cuando iba llegando a mi casa ella estaba en su puerta viendo hacia la calle. La saludé y le pregunté por su hijo, me dijo que se lo habían llevado a pasear.
Días antes ya le había mandado mensajes para preguntarle cosas de su vida, como porqué había regresado a vivir a la casa de sus papás, por sus hermanos, etc. En una de esas pláticas me comentó que no estaba bien con su marido. Eso quería decir que estaba necesitada de vrg, así que desde esa vez le empecé a coquetear y ella también se prestaba para hacerlo.
En fin, me metí a mi casa y me bañé, cuando terminé, le mandé mensaje para preguntarle qué estaba haciendo y me dijo que estaba aburrida. Aburrida pero descansando porque al menos no estaba cuidando al niño. Le dije que saliéramos a la tienda a comprar un helado. Me preguntó si estaba loco xD, qué iba a pensar la gente si nos vieran juntos. Le dije que entonces yo lo compraba y se lo llevaba. Me dijo que estaba bien.
Ya cuando estaba afuera de su casa le mandé mensaje para que saliera pero me dijo que si en serio era tan ingenuo, que cómo se me ocurría eso, si alguien nos viera así iba a pensar mal. «Mejor dámelo por la azotea» me dijo. Nuestras casas están juntas y es muy fácil pasarme a la de ella por mi azotea. Sólo es cuestión de saltar una pequeña barda y ya estoy dentro de su casa.
Subí a mi azotea y le alcancé su helado, ahí me quedé sentado y le dije que si me bajaba para que platicáramos, me dijo que me apurara para que nadie me viera. Siempre nos llevamos bien, bueno desde que se casó nos dejamos de hablar, pero ambos nos teníamos mucha confianza porque nos conocemos desde niños.

Ya en su casa nos sentamos en su sala y platicamos un rato mientras nos comíamos el helado. Me comenzó a platicar los problemas que tenía con su marido, y le dije que confiara en que todo se iba a solucionar. Después le dije que le iba a dar un abrazo para que se sintiera mejor, nos levantamos y nos abrazamos, le dije que olía bien rico y me volteó a ver y sonrió.
Me le acerqué a su carita y la comencé a besar, yo estaba super excitado y mientras la besaba la recosté en un sofá. «Aquí no» me dijo. Me tomó de la mano y me llevó hasta su habitación. Ahí nos comenzamos a besar nuevamente mientras le desabrochaba los botones de su blusa. Ya sin ropa me comenzó a mamar la vrg.
Me la mamó como nunca nadie lo había hecho. Yo creo que por la experiencia que adquirió con su marido ya se había vuelto toda una experta. Me tenía la vrg bien ensalivada y me succionaba los testículos haciendo que mi vrg se pusiera bien erecta. La verdad no la tengo tan grande así que se metía mi pene completo a su boca fácilmente.
Así fue como me animó a mamársela porque honestamente no quería encontrar restos de su marido ahí adentro. Tenía los pelos cortitos, parecía que se los había cortado unas dos semanas atrás. Su puchita era güerita y olía un poco a sudorcito. Era un aroma que me prendía más y más.

Comencé a darle besitos al rededor de su puchita y a tocar sutilmente la puntita de su bonito clítoris con la punta de mi lengua. Ella ya se retorcía y eso que apenas había empezado. Me llegó el aroma de su culito y me prendí todavía más. honestamente pensé que iba a eyacular en ese momento pero me controlé. Le dí una muy rica mamada como por unos 15 minutos. Me bebí la mayoría de sus ricos fluidos y después la comencé a penetrar.
Gemía despacito y con su voz dulce me pedía más, la tenía en misionero y nos estábamos besando muy apasionadamente, obviamente estábamos muy prendidos. Hacía cambios de ritmo, primero despacio y poco a poco le daba más duro. Ella ya estaba muy mojada porque se la sacaba toda y solita sin meter mano se la metía de nuevo, le resbalaba muy bien.
Estuve dándole así como por unos 10 minutos hasta que casi le daba un calambre, me dijo que mejor cambiáramos de posición. Yo quería darle de perrito pero mejor se montó en mí, me daba unos sentones muy ricos, se dejaba caer y sonaban los aplausos yo creo que por toda la casa. Así estuvo matándose sola hasta que ella me dijo que le diera en 4. Se acomodó y puso su culote frente a mí, se le veía fabuloso.

La verdad a tenerla así me excitó mucho y como a los 2 minutos me vine. Se la saqué antes de tiempo y le dejé caer mi leche en sus nalgas. Ya un poco apenados por lo que habíamos hecho le limpié rápido las nalgas con su blusa que estaba a un lado, me vestí y me salí de nuevo por la azotea.
No nos mandamos ningún mensaje ni nada, yo pensé que no le había gustado lo que habíamos hecho pero pasó como un mes y no la había visto de nuevo. Le pregunté sutilmente a mi mamá si no la había visto y me dijo que ya se había regresado a vivir con su marido.
Yo soy positivo y pienso que gracias a esa cojidota que nos dimos se reconcilió con su marido, quizá lo hizo por venganza pero al menos ya están de nuevo juntos por el bien de su hijo.
