Esta señora es muy prra, mi patrón es divorciado y le paga a esta putsi para que le haga la comida y la limpieza de su casa y de paso se la coge. Ya me habían dicho otros trabajadores que ella era casada así que cuando la vi por primera vez confirmé lo que suponía, que era bien puta.
Mi patrón es arquitecto y como aquellos días no teníamos tanto trabajo me llevó a hacerle unos detalles de albañilería a su casa. Cuando follé con la viejona llegué temprano a su casa, eran como las 8:30, me dijo que a las 10 se iba a ir a ver un trabajo. Comencé a trabajar y en lo que se hicieron las 10 me di cuenta que la señora se me quedaba viendo con su cara cachonda.
Ahí anduvo haciéndose pndja según barriendo en el área que yo estaba trabajando pero yo no le saqué plática porque sabía que mi patrón se la andaba follando y se iba a sacar de onda.
Se hicieron las 10 y lo vi que salió, ya no me dijo nada, ya me había dado las instrucciones de lo que yo iba a hacer, simplemente se fue. Yo me dije a mi mismo, si ella me habla le tiro los perros y me la cojo, pero si no, no le voy a decir ni una palabra.
No pasaron ni 5 minutos cuando ya estaba ahí cerca de donde yo estaba y me habló:
Ella: Oye muchacho y vas a tardar muchos días por acá?
Yo: No, solamente vengo hoy a hacer estos detalles de aplanado, como a las 3 ya terminé.
Ella: A es que si no para comprar más cosas para hacer las comidas si vienes otros días.
Yo: Ah no, pues de hecho mañana iré a hacer unos trabajos por mi cuenta a otro lado, ya le dije al arqui, no se preocupe.
Ella: A bueno.
Yo: Y usted a poco si guisa rico?
Ella: Pues al rato pruebas lo que hago.
Yo: Y por qué no mejor de una vez? ahorita que tenemos tiempo a ver si de verdad lo hace rico.
Ella: Jajaaaa ay niño no vas a aguantar.
Yo: Pues ya nada más con verla me dio hambre, está bien sabrosa.
Ella: Y si regresa tu patrón?
Yo: Nos vamos a dar cuenta por el sonido del carro.
Ella: No sé siento que se va a dar cuenta.
Yo: Pues si usted no dice nada y yo no digo nada no tiene como enterarse.
Me bajé de la escalera en la que estaba, me quité la playera y me acerqué a besarla. Ya me prendiste muchacho ahora me tienes que apagar – me dijo. La comencé a besar con más ganas y la comencé a manosear. Por obvias razones no le iba a mamar la vagina verdad? pero para calentarla más tenía que besarla, mamarle los pechos y dedearla por lo menos.

Sin dejarla de besar la recargué en la pared y le comencé a meter los dedos, tenía los pelitos cortos y su vagina estaba un poco húmeda. Cargaba una tanguita que la verdad ni me estorbó para meterle los dedos, le di su buena dedeada y su buena mamada de pechos, los tenía paraditos y sus pezones medianitos café claro me encantaban; estaban un poco sudados, sabían bien ricos.
Se me quedaba viendo con su cara de perra pero no me decía nada, sólo lo estaba desfrutando. La solté tantito, salí afuera del cuarto del que estábamos y saqué un condón de mi mochila. Cuando regresé, le puse mis manos arriba de su cabeza y la empuje al piso, ella quedó hincada, me saqué la vrg y literalmente le di sus vrgazos. Le golpeé los cachetes con mi vrg, luego ella me la sujetó y se la metió en la boca.
Me dio un pinche mamadón y me hizo una rusa que casi hacía que me viniera pero cuando sentí le dije que se esperara que ya se la iba a meter. Me quité el pantalón y el bóxer y me puse el condón. Ella se puso en 4 en la cama, le subí la falda, le hice a un lado la falda y trackas, se la metí toda hasta el fondo.

El aroma de su culo era delicioso y lo mejor era que se le veía bien sabroso. La sujeté de las caderas y le comencé a dar duro mientras la nalgueaba. Ay sí papi dame duro me encanta – dijo. La verdad no me importaba quedar bien con ella como para darle su buena culiada; aparte, no podía perder mucho tiempo porque si llegaba mi patrón se iba a dar cuenta que no había avanzado o que era muy poco lo que había hecho.
Le di como por otros 5 minutos más hasta que me vine. Deseaba no tener condón para ver mi semen escurrir de su rica vagina pero no me podía arriesgar. Me exprimí bien mi pene dentro del condón le di su nalgadota, le acomodé la tanga nuevamente y me vestí.
Ya bien desestresado me fui al baño, eché el condón por el excusado y me puse a chambear de nuevo. Le pedí su número de teléfono pero obviamente nunca la llamé, nada más lo hice para que no se sintiera mal. No me sentí mal por mi patrón pues él sabe como es esa mujer. Más bien que comparta el cabrón o no? ¿Ustedes qué hubieran hecho, si se la cogían sin pensarlo?
