Esta historia que les voy a contar es con mi vecina, ella tiene una tienda, fui a comprar y me la terminé follando sin condón.
Era un sábado, yo tengo 28 años y ella 48, trabajo en construcción así que ese día salgo de trabajar al medio día, como de costumbre con mis compañeros de trabajo nos tomamos 3 cervezas y nos fuimos cada quien a nuestra casa.
No sé qué me pasó pero esas cervezas me dieron un sueño que nada más llegué a comer y me dormí. Desperté hasta las 7 de la noche, me acosté en mi hamaca me metí al facebook y ahí estuve un rato hasta que se me ocurrió comprarme una cerveza para agarrar sueño de nuevo y poder dormir.
Llegué a la tienda y tuvimos esta conversación:
Yo: Buenas noches doña Fany, me da una caguama por favor.
Ella: Sí
Yo: Y ahora qué le hicieron que está enojada.
Ella: Hora no, pues ando seria es que ya estoy enfadada porque me la paso puro encerrada (me dijo mientras me daba la caguama).
Yo: Eso pues, bueno, gracias.
Ella: Ándale.
Me acosté de nuevo en mi hamaca y me puse a ver videos y memes, ahí estuve en facebook hasta que me salió el meme en el que hay una cangura arriba de winnie pooh y dice: «una señora de 45 años» «yo». No sé si lo han visto, pero les juro que nunca se me había ocurrido tirarle la onda a esa señora hasta ese día. Será porque la conozco de toda la vida que nunca se me había antojado.
Ella ya se separó de su marido y sólo se dedica a cuidar la tienda así que no había ningún problema en tirarle los perros, lo peor que podía pasar era que le dijera a mi mamá o me quemara con los vecinos. En fin, ya eran como las 9:30, me terminé mi caguama, y ya un poco borracho y caliente agarré valor para decirle cosas.
Yo: Ya vine de nuevo, me da otra porfa.
Ella (esta vez más alegre): Quien como tú, tú si disfrutas.
Yo: Pues usted porque no quiere.
Ella: Ya no puedo yo.
Yo: Cómo no? tómese una conmigo yo se la invito (le dije al mismo tiempo que destapaba la cerveza).
Ella: Jajaja seguro?
Yo: Sí, es más nos tomamos las que quiera, nos emborrachamos hasta el amanecer.
Se soltó su carcajada, sacó su cerveza y se la comenzó a tomar, estuvimos platicando, le pregunté sobre sus hijos, ella sobre mis hermanos y cosas así, pasaron como 10 minutos hasta que:
Yo: Ya me voy porque la gente va a pensar mal si me ven aquí tomando con usted.
Ella: Uhh no que nos íbamos a tomar las que yo quisiera.
Yo: Cierre pues y me invita a pasar.
Ella: Todavía falta una hora pero bueno pues, fíjate que nadie te vea y ahorita que te abra la puerta te metes.
Me metí y ella salió a cerrar la tienda. En lo que cerraba aproveché para mandarle un mensaje a mi mamá y avisarle que llegaba más noche porque estaba en la casa de un amigo. A la señora la primera cervecita que se tomaba ya le estaba haciendo efecto jajaja, cuando la vi traía un six de cerveza en la mano y me dijo que me fuera con ella, me metió hasta adentro de su casa, en la sala.
Le pregunté por su hija la que vive con ella pero me dijo que no me preocupara que iba a llegar hasta el otro día porque se había ido con su novio. Me senté en un sofá, yo todavía no me terminaba mi caguama, ella se destapó otra cerveza y guardó las otras en su refri. Voy rápido a bañarme – me dijo. Ok pero báñese bien por si se me antoja – le dije. Sólo sonrió y se fue a bañar.
Yo ya sabía que me la iba a comer, lo presentía así que andaba con el pito bien parado. Como a los 20 minutos salió de nuevo tenía puesto un vestidito que hizo que se me parara más la vrg:
Yo: Ya casi me iba jajaja.
Ella: Pues dijiste que me bañara bien (dijo mientras me daba otra cerveza).
Yo: Ya anda borracha verdad? siéntese aquí conmigo, no se vaya a caer.
Ella: La verdad sí, ¿y qué me vas a hacer o por qué dijiste que me bañara bien?
Le di un trago a la cerveza, me acerqué más a ella y la comencé a besar. También se había lavado la boca porque sabía a pasta dental, ya estaba puesta para mí, olía rico, estaba limpia y tenía buen aliento. Lo único que debía hacer era disfrutarla.
Nos seguimos besando y le comencé a acariciar las piernas, los dos ya estábamos bien prendidos. Así sentado se subió sobre mí y nos seguimos besando, ya eran besos por todos lados, su cuello, sus mejillas, su boca, la besaba mientras le desabrochaba el brazier.

Sacó sus brazos por los tirantes del vestido y sus tetas quedaron descubiertas, le olían a crema de esas que usan las mujeres, se las comencé a mamar. Ay si papi, no sabes las ganas que te tenía – me dijo. Yo le seguía mamando las tetas y dándoles suaves mordiscos a los pezones.
Se levantó y se quitó su vestido frente a mi. Yo aún sentado, la tomé de las nalgas, la jalé hacia a mi, le di media vuelta, le hice a un lado el calzón y le comencé a mamar el culo. Le olía a jaboncito y lo tenía rasuradito, ella gemía y yo le metí un dedo en la vagina mientras seguía lamiendo su ano, eso la hizo gemir más y más.

Así estuvimos unos 5 minutos hasta que me dijo que nos fuéramos a su habitación para que lo hiciéramos como se debe. Apagó las luces de la sala y nos fuimos a su cama, entramos, le puso seguro a la puerta, prendió las luces y se recostó en su cama abierta de piernas. Me mamaste bien rico el culo, así quiero que me mames la vagina – me dijo.
Le quité el calzón y se la comencé a mamar mientras con mis manos le apretaba sus piernas gordas y ella gemía y se retorcía. Me encantó verla así, en serio lo estábamos disfrutando los dos así que decidí mamársela por otro rato. Como a los 15 minutos comenzó a pedirme que se la metiera. Ya métela por favor papi, te quiero sentir adentro, quiero tu leche – me dijo.
Me prendí más, se la dejé de mamar, la comencé a besar pero no le saqué los dedos, al contrario, ya eran 4 dedos los que tenía adentro y se los comencé a meter y sacar rápidamente. Ella gemía cada vez más fuerte hasta que me cansé y ella ya estaba muy sensible.
Ya como andaba bien caliente me valió madre metérsela sin condón, pero antes le acerqué mi pene a su boca para que me la mamara. Me recosté y ella siguió mamándomela pero por unos dos minutos máximo porque me dijo que ya estaba muy caliente y necesitaba mi vrg adentro.
Me dejó el pene todo ensalivado y se lo metió ella misma. Comenzó a cabalgar sobre mi mientras nos besábamos, se movía bien rico. Así estuvimos hasta que se cansó, ahora ella se recostó y lo hicimos de misionero, no sé si ella llevaba mucho tiempo sin coger o porqué estaba bien apretadita su vagina pero en serio yo sentía delicioso penetrarla.
Le di con todo, sonaba como aplausos y ella gemía y se movía a mi ritmo pidiéndome más y más. Un rato después me dijo: «Qué rico papi, quiero que me des en 4 porque me encanta que me den así, me siento bien perra». Se puso en 4 y la comencé a ensartar, ya casi me venía pero aguanté lo más que pude, yo ya ni me movía era ella solita la que se movía y se ensartaba.

Ya cuando estaba apunto de eyacular se la saqué rápidamente, le dije que ya me iba a venir, se recostó, abrió las piernas y se la dejé ir toda hasta el fondo de nuevo. «Vamos bebé, quiero tu leche adentro, échamela hasta adentro que soy tu puta» – comenzó a decirme todas esas cosas que hicieron que yo me prendiera más, ya cuando estaba a punto de venirme nos comenzamos a besar, me rodeo con sus piernas y brazos, me apretó fuerte y eyaculé dentro de ella.
Joder, fue la eyaculada más rica que había sentido, la penetré y la penetré hasta que sentí que ya había sacado toda la leche. Nos besamos y con mi pene aún dentro de su vagina nos quedamos descansando unos minutos.
Ella: Estuvo todo bien rico pero ya vístete para que te vayas a tu casa, si quieres te llevas las cervezas que sobraron.
Yo. Vístase pues para que me abra la puerta.
Ella: Ya sabes, no le cuentes a nadie lo que hicimos.
Yo: Por su puesto que no.
Me abrió la puerta y me salí con cuidado para que nadie me viera. Al otro día andaba un poco espantado porque lo habíamos hecho sin condón, fui a comprar y le pregunté si no había algún problema con alguna enfermedad que ella tuviera, me dijo que no me preocupara, que no tenía ninguna enfermedad y la última vez que había tenido sexo era hace al rededor de dos años.
Ya no volvimos tener sexo, yo pensé que si lo íbamos a hacer de nuevo pero para mi sorpresa no, un día le pregunté que cuando de nuevo pero me dijo que si estuvo todo muy rico pero no quería problemas con mi mamá.
Y esta es mi historia con esta madura, espero les guste y no olviden siempre llevar un condón aún cuando no estén seguros si van a tener sexo o no. Dejen su comentario y gracias por leer. También gracias a los administradores por publicarla.
