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Alexa la hija de mi patrón

Alexa la hija de mi patrón relatos eróticos

Trabajo en una empresa de mantenimiento, hacemos trabajos de tabla roca, pintura, electricidad, etc. Un día llegó el papá de esta chica para contratar por un servicio de plomería en el local donde ella vende perfume. El local había sido remodelado por otras personas y lo único que yo iba a hacer era instalar el cespol del lavabo y las mangueras de alimentación y la mezcladora.

Realicé los trabajos y ahí estaba ella, como todavía el local no estaba en servicio solo estábamos nosotros dos, platicamos y noté interés de ella, así que antes de irme le pedí su numero de celular y me lo dio sin ningún problema.

Dejé pasar una semana y le llamé y la invité a la playa a platicar para conocernos mejor. Aceptó de una, platicamos y nos pegamos unos fajesotes bien ricos, intenté comérmela ese día pero no pude. Tres días después la invité a cenar, yo estaba seguro de que ahora si no se escapaba y así fue. Nos fuimos a un motel, llevaba un vestido negro y se veía bien rica, es de dinero, toda su ropa era de marca. Inclusive su ropa interior le lucía genial.

Ni nos bañamos, así como íbamos nos comenzamos a besar y a desvestirnos, yo me desnudé completamente pero ella se quedó con su calzón puesto. Se recostó, abrió las piernas y se la comencé a mamar, pensé que le iba a dar pena pero no, era más su calentura que la pena de yo verla desnuda. Su vagina estaba pegajosa, yo creo que porque también andaba cachonda desde hacía rato ya estaba lubricando.

Se la mamé mientras con mis manos le apretaba las tetas, se retorcía y gemía como una puta, me prendí, no sé qué me pasó que decidí tratarla como una perra, me salió lo sádico y la comencé a apretar y golpear. Obviamente sin exagerar. Eso le encantó, «sí papi soy tu puta» – me dijo.

Ya estaba bien mojada, le quité mi cinturón a mi pantalón, la puse en 4, le metí un dedo en el culo y la comencé a golpear con el cinturón en las nalgas. «Ay papi más recio» – dijo. Eso me prendió aún más de lo que ya estaba, le comencé a pegar más fuerte y ahora eran 3 dedos los que le metí en el culo. Se los metía y se los sacaba con fuerza, quería que la perra sufriera.

Sus nalgas estaban todas rojas y con unas líneas casi con sangre pero ella me pedía más y más.  Le saqué los dedos, ya únicamente la estaba golpeando, ya no era en las nalgas era en la espalda. Eso lo disfruté como nunca había disfrutado el sexo en toda mi vida. Le daba los cintarazos con mucha fuerza, ella movía el culo atrás y adelante, le metí la vrg sin condón, ni siquiera me preocupé por ponérmelo de lo caliente que estaba en ese momento.

Así le estuve metiendo la verga y golpeándola unos 5 minutos, cada golpe era más y más fuerte hasta que se vino, sentí su rico squirting sobre mi pelvis, se hizo para adelante, mi pene se le salió pero yo la jalé de nuevo hacía mí y se la metí por el culo. «Ay me lastimas, espera por favor» – me dijo con su voz casi llorando. La comencé a penetrar rápido haciendo rebotar sus nalgotas contra mi como por un minuto hasta que me vine. Ella ya más que gemir estaba llorando.

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Le dejé toda mi leche adentro del culo, le di una nalgadota y la solté, ella se recostó boca abajo así como estaba en 4 y se tapó su cara con una almohada. Me asusté un poco, pensé que estaba llorando pero no, se quitó la almohada y dijo: «Estuvo muy rico pero me lastimaste, está bien no importa, necesitaba una cogida de estas desde hace tiempo.

Yo estaba sentado en el kamasutra a un lado de la cama, solo sonreí, me sentía como un pinche semental. Me pasé a la cama con ella, la abracé y descansamos hasta que ya faltaba poco para que se terminara el tiempo del motel.

Nos hicimos novios y nuestra relación duró como año y medio, estuve a punto de casarme con ella pero al último conoció a otro hombre en el gym en el que iba a entrenar y me cambió por él 🙁 Bueno, la verdad es que yo también perdí el interés por ella, ella se enteró que andaba con otras mujeres, y pues yo soy muy joven, cuando me decía que quería algo más serio conmigo yo me asustaba y poco a poco fui reflexionando que aún me faltaban muchas chicas por conocer.

Si algo les recomiendo es que se pongan mamados, les prometo que las mujeres les van a hablar a ustedes, ya no van a tener que andar detrás de ninguna chica nunca, y lo mejor es que cuando se las cojan las van a agarrar como muñecas de trapo y les van a dar una cojidota que cuando las dejen se van a quedar llorando.

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